Hace un par de años, Ikea lanzó una bonita campaña en Canadá. Una niña observa el mundo desde la ventana del coche. Mientras, va recitando la canción de Louis Armstrong “What a wonderful world”.

Por la ventana ve escenas que tienen que ver con lo que va diciendo la letra de la canción. Si la obra de Armstrong es un canto a lo maravilloso que es este mundo, las imágenes nos muestra esos instantes maravillosos.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con Ikea? La relación con el gigante sueco –no, no nos referimos a Ibrahimovic– aparece al final del anuncio con la voz en off. No olivemos que Ikea, al fin y al cabo, lo que quiere es vender muebles.

El off final dice: “cada uno de nosotros tenemos ese tipo de mundo maravilloso que queremos: todos podemos tener el tipo de hogar maravilloso que deseamos”.

La canción que da forma al anuncio data de 1966. Esta pieza de jazz fue escrita por Bob Thiele y George D. Weiss para que Louis Armstrong la dotase de personalidad. Se escribió como contrapunto al clima político y racial que se vivía en Estados Unidos durante esa década. Desde que el trompetista cantase la primera versión cientos de artistas de todo el mundo han hecho sus versiones de la canción. Un canto al mundo maravilloso en el que vivimos.