El Covid-19 ha marcado, sin duda, un antes y un después en nuestra economía. La emergencia sanitaria que vivimos ha dado paso a una crisis económica mundial sin precedentes de la cual muy pocos sectores empresariales se libran.

Es habitual que, en épocas de crisis económica, el presupuesto del departamento de Marketing sea uno de los primeros en reducirse para hacer frente al golpe. ¡Gran error! El marketing, en estos momentos convulsos, puede ser la única salvación para una empresa.

Imagina que estas en un barco navegando en mar abierto. En un momento, todo se nubla y antes de poder reaccionar empieza una tempestad que hace que todo tiemble. Te despides de tu tranquilidad y tu instinto de supervivencia se activa automáticamente, buscando cualquier manera de llegar sano y salvo a puerto. Peleando contra la tormenta ves una luz a lo lejos, ¡un faro! Y esa luz te devuelve la esperanza, gracias a ella consigues pedir ayuda y llegar a tierra sano y salvo.

Y estarás pensando, ¿qué significa este rollo que me acabas de contar? El marketing es tu faro, es la luz que hará que los navegantes se fijen en ti, te busquen y pidan ayuda. Aunque el momento no sea el adecuado, toda compañía necesita nuevos clientes que puedan hacer frente a las bajas de otros ya habituales. Si eliminas el presupuesto de Marketing, renuncias a dar visibilidad a tu marca en especial en el mundo online. ¿Y esto qué significa? Tu empresa comenzará a perderse entre la multitud y se volverá invisible cara al resto del mercado, mientras otras “luces de faro” continúan impactando a los navegantes. Es decir, estarás escondiendo a tu marca del movimiento del mercado y le estarás regalando esos clientes potenciales a la competencia.

En los últimos años, las estrategias de marketing se basan en una combinación de canales diseñados para captar al cliente final en los cuales se utiliza el mensaje más adecuado para cada uno de ellos. En las diferentes fases, cada canal tiene un peso determinado y en caso de que se reduzca su presupuesto, el rango de captación de clientes se vera reducido y con ello la venta final.

Entonces, ¿sigues pensando en que reducir el presupuesto de marketing de tu empresa es la mejor opción? ¡Estoy segura de que no! Revisa tu plan de marketing y adáptalo a las nuevas circunstancias mundiales. Céntrate en buscar resultados más inmediatos y, si lo necesitas, deja las acciones que buscan resultados más a largo plazo para cuando comiences a salir del bache. Y, lo más importante, ¡mantén una comunicación constante con tus clientes! Recuerda que no decir, dice mucho.