Muchas veces se habla de comunicación como la manera de establecer relaciones entre personas, animales, seres vivos en general. Pero ¿qué es realmente la comunicación? ¿Cuales son su características? y sobre todo ¿por qué es tan sumamente importante? En este artículo vamos a tratar de poner en palabras de manera breve las respuestas que todo el mundo conocemos pero no siempre sabemos explicar.

¿Qué es?

La comunicación es el acto voluntario de transmisión de información entre seres vivos. La comunicación es afín a todos los seres vivientes, de una forma u otra, con diversos fines y estrategias, ya sean microorganismos intercambiando señales químicas, aves intercambiando cantos o seres humanos intercambiando lenguaje hablado, escrito o con señales.

Vivir pasa necesariamente por comunicarse, aunque no todas las formas de vida se comunican de la misma forma ni con los mismos fines: un animal se comunica con otro cuando le advierte que ése es su territorio, o cuando le indica a una hembra que es apto para reproducirse, por ejemplo.

En el caso de los seres humanos, a las formas naturales de comunicación se suman las formas complejas fruto de algún tipo de lenguaje, como es el verbal, el que usa las palabras.

Características de la comunicación

A grandes rasgos, la comunicación se caracteriza por lo siguiente:

  • Es un proceso de intercambio de información, que se da entre seres vivos (o entre sistemas cibernéticos que los imitan).
  • Existen diversas formas de comunicación.
  • A lo largo del proceso comunicativo se involucran distintos elementos llamados “elementos de la comunicación”, y que siempre deben estar presentes para que la comunicación pueda darse de manera eficaz.
  • Generalmente ocurre de manera cíclica, es decir, se retroalimenta, aunque en ocasiones puede ser unidireccional.
  • Puede tener propósitos generales muy distintos, pero casi siempre se busca provocar una respuesta concreta en el interlocutor o los interlocutores.
Importancia de la comunicación

La comunicación es un proceso afín a todas las formas de vida, cuya comprensión se halla en la base de prácticamente todos los saberes humanos. No existe forma de vida que no se comunique de un modo u otro con el exterior, y por ello estamos hablando de un proceso fundamental en el mundo conocido.

Además, gracias a la tecnología hemos podido diseñar mecanismos para ampliar, caracterizar o modular la comunicación, superando grandes distancias espaciales e incluso temporales, de modo que se trata de una actividad de importancia central en la existencia humana.