Cuando piensas en la palabra felicidad es inevitable pensar en Coca-Cola. Allá por dónde aparece esta marca es embajadora de la felicidad. Toda su estructura de comunicación se basa en este concepto y nos tiene acostumbrados a grandes acciones que contagian felicidad por los cuatro costados.

En la última acción de Coca-Cola que habíamos visto en el blog de Hadock Creativos, Marquese Scott nos dejó hipnotizados con sus bailes imposibles. A esta se suman otras muchas campañas publicitarias exitosas como la gran campaña de Coca-Cola España de «Las reglas del fútbol las ponemos todos«. En esta ocasión, la marca se ha dado cuenta que, aún con tanta acción de comunicación y tantos anuncios brillantes, faltaba algo imprescindible. Faltaba una sinfonía. Y como estamos hablando de Coca-Cola, no podía ser una sinfonía cualquiera, debía ser original, creativa y todo ello acorde con la filosofía de marca.

Para ello, llamaron al artista Olivier Salazar, que construyó una especie de xilófono creado a base de botellas de Coca-Cola componiendo con ello la pieza titulada «The Happiness Symphony«.

La acción ha sido ideada por la agencia de comunicación Publicis Monreal (Canadá).