//Una mala noticia y otra peor

Una mala noticia y otra peor

La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), con más de 50 campañas de concienciación a sus espaldas, lanzó en 2017 una en la que, de manera clara y directa, implicaba a toda la sociedad.

Viente segundos de anuncio, de escasa producción, pero muy directo. Una voz en off advierte al inicio que tiene una mala noticia y otra peor para nosotros. La mala es que casi medio millón de jóvenes se han emborrachado en el último mes. La noticia aún peor –y esa es en la que está implicada toda la sociedad– es que pensamos que algo así no va con nosotros. “Yo no me emborracho, no es mi problema” podemos pensar muchos.

El final del anuncio ya es la lanza con la que remata al espectador, por si no le ha quedado claro el mensaje. “¿Hacemos algo?”, nos pregunta la voz en off.

En la primera persona con la que lo pregunta está el éxito de la campaña. Él también es culpable en cierto modo de que tantos jóvenes se emborrachen y así nos lo hace saber de manera clara y directa. Somos culpables por omisión: por el famoso “quien calla, otorga”. Así es. Puede doler que nos lo digan de manera tan directa, pero la realidad es esa: medio millón de jóvenes se emborrachan en un mes y no somos conscientes de ello. Y ese es el trabajo precisamente de la FAD: que sepamos que existe ese problema.

Un campaña memorable

Con memorable nos referimos a que es fácil de retener en la memoria. Una noticia mala y otra peor. Eso nos hace recordar a los chistes que tantas veces nos han contado: “tengo una buena noticia y otra mala, ¿por cuál queréis que empiece?”. La FAD nos propone algo parecido, pero ambas noticias son malas: una noticia mala y otra peor para ser exactos.

 

2018-03-13T17:32:22+00:00 13 de marzo de 2018|