//Películas para ver e inspirarse durante este verano (segunda parte)

Películas para ver e inspirarse durante este verano (segunda parte)

No empezamos por el número seis por capricho: este post es la segunda parte del top ten. Aquí tienes la primera parte de películas para ver e inspirarse durante este verano.

6. El Show de Truman (1998, Peter Weir).

Todos nos hemos imaginado alguna vez que estamos rodeados de cámaras ocultas y que nos están observando en cualquier momento. ¿Sí o no? El Show de Truman trata de eso: una vida en directo. Una productora de televisión emite ininterrumpidamente las 24 horas del día la vida de una persona –Jim Carrey–.

Desde el punto de vista de la publicidad podemos pensar: ¿cómo haría un programa de televisión para mantenerse emitiendo sin cortes publicitarios durante años y años? Fácil. En la película hacen un guiño –para no decir que se burlan– al product placement, esa técnica de publicidad que, como os contamos en su día, consiste en introducir un producto en escena con objetivo de publicitarlo. Es una película con la que te vas a reír, pero también le darás vueltas a la cabeza. ¿Dónde está el límite en la televisión? ¿Un plató es una ciudad sin ley? ¿Hasta dónde somos capaces de llegar en beneficio del show televisivo?

 

7. La Vida es Bella (1997, Roberto Benigni).

Esta película italiana ganadora de tres Oscar y siete nominaciones no deja indiferente a quien la ve. Ya es un clásico del cine. Obligatorio verla, te muestra una manera de vivir completamente diferente. La película se divide en dos partes: una primera que sería una comedia romántica en la que Guido, encarnado por el propio director –Benigni se llevó el Oscar a mejor actor– se las ingenia para conquistar a Dora, una joven profesora que proviene de una familia respetada. Él, judío, no lo tendrá nada fácil.

La película da un cambio brusco cuando Guido es internado en un campo de concentración junto con su hijo Giosuè. Se convierte en una tragedia el film, pero siempre con algo de positividad, pues Guido actúa para que su hijo no sea consciente de la crueldad del campo de concentración y no pierda su infancia.

Con esta historia es muy fácil llorar. Es dura, pero no incómoda de ver. Incluso para verla con la familia y darles a conocer lo que fue para la historia la persecución a los judíos.

Roberto Benigni tuvo problemas al promocionar la película como una comedia sobre el holocausto. El público estaba escéptico, pero cuando la crítica vio la forma en que lo llevó a cabo, con un respeto absoluto y sin humor negro, no pudieron hacer otra cosa que aplaudir la obra de Benigni.

 

8. Wonder (2017, Stephen Chbosky).

Basada en el libro de la escritora neoyorquina Raquel Palacio, Wonder nos trae la historia de August –Auggie– un niño que nació con una deformidad en la cara. Esto le obligó a que le sometieran a casi treinta operaciones en sus diez primeros años.

Sus problemas de salud le obligaron a no poder ir a la escuela hasta quinto curso. Y ahí es donde empieza la película: cómo nuestro protagonista empieza a ir al colegio, hacer nuevos amigos e intentar llevar una vida normal y corriente. Pero su aspecto físico será rechazado por algunos y acogido por otros. En la película hay momentos para el drama, la comedia y para emocionarse.

Por la historia ya vale la pena ver esta película. Además, vemos caras conocidas en el reparto: Julia Roberts y Owen Wilson encarnan a los padres de Auggie, que le apoyarán en todo momento en su día a día.

 

9. Big Fish (2003, Tim Burton).

Las películas de Tim Burton son para gente que le gusta Tim Burton. No esperes una narrativa clásica, algo comercial. Dicen que es una película rara. Sí, de acuerdo: no es normal del todo. La historia narra cómo un periodista investiga si los relatos que le cuenta su padre –enfermo debido a su edad– desde que era pequeño son reales o pura fantasía: afirma conocer de qué forma va a morir, lo que le hace llevar una vida un tanto especial. Imagínate que ves cómo será tu muerte. Si supieras que hasta que seas anciano no llegará, ¿seguirías haciendo las cosas que haces cada día o arriesgarías más?

Sobre el reparto, no puede faltar la musa de Tim Burton: Helena Bonham Carter. Pero hay más caras conocidas: la de Ewan McGregor, Albert Finney o Danny DeVito. ¡Ah! Y una más, a ver si sois capaces de verla en la película: una jovencísima Miley Cyrus –Hannah Montana, chica Disney– se deja ver en la película. Tenía 11 años entonces.

No es una película para ver con los más pequeños de la casa. Tiene contenido como para darle vueltas a la cabeza y puede hacerse muy pesada para algunos.

10. Coco (2017, Lee Unkrich).

No podía faltar una de animación pensando en los más pequeños de la casa. Nadie tiene más tiempo libre que ellos en verano y ver buen cine es una opción para llenar el tiempo y aprovecharlo si se hace con moderación.

La película está ambientada en la noche de los muertos, en Mexico. Nos cuenta la historia del joven Miguel, cuyo sueño es ser músico. Pero en su familia la música está prohibida: su tatarabuelo abandonó a su mujer y a su hija por culpa de la música. Miguel acaba accidentalmente en el mundo de los muertos y desde allí necesitará la bendición de un familiar suyo para poder volver. Así pues, iniciará un viaje en busca de su tatarabuelo para poder volver a su vida cotidiana.

Pixar mima todas las historias que hace y cómo las cuenta: Coco no es una excepción. Aunque incluye alguna canción, no la consideraríamos un musical. Fue ganadora del Oscar a mejor película de animación, además de estar nominada a mejor canción.

 

2018-07-27T10:51:42+00:0030 de julio de 2018|